
Vivimos en un tiempo formidable
en que el progreso nos permite cosas
que hace sólo unos años eran sueños
jamás imaginados. Conseguimos
comunicarnos de una forma mágica
con cualquiera, por lejos que se encuentre
tan fácilmente como si estuviera
al lado de nosotros. Sin embargo,
sigue existiendo el odio irracional
que hace que una persona mate a otra
sólo por ser distinta. Mundo absurdo
este en el que vivimos, que tolera
como algo natural la guerra, el hambre,
la miseria y la muerte de los otros.
Luchemos por crear un mundo justo
en que todos tratemos a la gente
como hermanos que son, pues somos todos
hijos de Gaia, nuestra Madre Tierra.
Consigamos a fuerza de cariño,
de ansias de libertad y de justicia
que terminen las guerras para siempre
y que reine la paz entre los hombres
y mujeres que juntos compartimos
esta Tierra fecunda y generosa.
V. K.