Cuando le puse el nombre a mi blog no la conocía, pero esta fantástica escultura de Martín Chirino se llama exactamente "Crónica del Viento". La reproduzco aquí como homenaje a ese gran escultor español. Mi queridísima amiga KT diseñó la imagen de la cabecera. Se lo agradezco con todo mi cariño.

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domingo, 11 de noviembre de 2007

¿Por qué no te callas?

Precisamente tú, qué bien si te callaras...
Tú, que callas la boca a los que dicen
la verdad sobre ti y sobre los tuyos,
estarías mejor si no gritaras
calumnias e improperios sin probarlos,
de la gente que no sigue tu juego.
Tú mismo, que tomaste la justicia
por tu mano contra un sistema viejo

pero legal, dándole un golpe seco
no tienes bula para acusar a nadie
de apoyar a otros que se levantaron
para intentar frenar tu orgía de poder,
de desatinos y de arbitrariedades.
Sin duda tú estarías mejor callado,
porque hay que ser prudente y ordenado
y hablar cuando te toca y no lanzarse
a montar tu espectáculo grotesco
cuando te da la gana, descarado.
Tú, que pareces tan empecinado

en enfrentar y dividir tu gente
quieres ahora dividir también
y enfrentar entre sí a países hermanos.
Tú, que reclamas a Simón Bolívar
sin llegarle a la suela del zapato,
y que pides respeto cuando eres
patán, irrespetuoso y mal criado,
cuando habla gente seria
estás mejor callado.

V. K.


NOTA: A los que leéis este espacio habitualmente quizá os haya sorprendido el tema de esta entrada. Es cierto que me salgo algo de la línea habitual de este espacio poético y sosegado; pero hay cosas que ocurren en el mundo ante las cuáles mi paciencia se agota y no sería capaz de no aprovechar este medio para decir de una vez basta. Quiero que sepan que soy de corazón republicano y de izquierda, aunque respeto la monarquía que España adoptó hace más de 30 años democráticamente y a la persona que la encarna, que pienso que en esta ocasión, saliéndose también de su estilo amistoso y sosegado ante unas expresiones completamente inoportunas e insidiosas, ha dado al mundo un magistral ejemplo de la forma de tratar a quienes campan a sus anchas por el mundo insultando y mintiendo disfrazados de salvadores de patrias pero que someten a sus pueblos a un sistema cada vez más totalitario y en el que la libertad va perdiendo terreno día a día frente al populismo más descarado que anula al individuo y lo desprecia sin la menor vergüenza, olvidando los derechos más elementales que el mundo civilizado concede a sus ciudadanos.

V. K.