Cuando le puse el nombre a mi blog no la conocía, pero esta fantástica escultura de Martín Chirino se llama exactamente "Crónica del Viento". La reproduzco aquí como homenaje a ese gran escultor español. Mi queridísima amiga KT diseñó la imagen de la cabecera. Se lo agradezco con todo mi cariño.

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lunes, 12 de julio de 2010

Orgullo



Pienso a veces  que no tiene sentido
sentirnos orgullosos por el hecho
de haber nacido de unos padres buenos,
de la familia de la que venimos,
del pueblo en que crecimos o del suelo
de nuestra patria o de nuestras raíces.
Al fin y al cabo, pienso, no es motivo
de orgullo aquello que nos viene dado
y que no ha dependido de nosotros,
de nuestro esfuerzo, de nuestro trabajo.

Sin embargo, no somos nada apenas
considerados sólo uno por uno,
reflexiono y comprendo que la clave
está en ese “nosotros” que nos hace
a cada uno parte de algo grande,
de algo que condiciona mi destino
y el tuyo y el de los que nos rodean.
La persona se entiende plenamente
sólo en su circunstancia, como dijo
aquél filósofo nacido en mi tierra,
esa tierra, ese pueblo, esa fecunda
estirpe que me ha hecho lo que soy
y  que me ayuda un día y otro día
a ser mejor y hacer que también sean
felices los demás con quien comparto
la tierra, el pan, la lengua, la cultura.

Ver cómo un grupo de hombres esforzados
conquistan una meta deseada
y difícil con gloria, con esfuerzo,
con trabajo y sabiendo lo que hacen
es siempre placentero y positivo,
pero si forman parte de ese grupo
con quienes compartimos ilusiones
y los sentimos cerca porque vienen
de nuestra misma tierra y nuestra sangre,
si son de nuestra gente, de ese pueblo
en el que hemos nacido, entonces, pienso, 
resulta inevitable el sentimiento
de orgullo y de alegría compartida
incluso aunque sea sólo su proeza
un juego, una pasión, una esperanza.


V. K.

martes, 17 de marzo de 2009

Fantasmas del ayer

 

Ghosts_from_the_Past_II

 

Hay veces que de pronto nos asalta

el recuerdo de algo que hace tiempo

pudo ser y no fue, por circunstancias

que ocurren en la vida. Esos recuerdos

nos traen una nostalgia indefinible,

agridulce y extraña. Nos sumergen

en un mundo irreal de sueños vanos

y nos hacen sentir esa ilusión

que tuvimos entonces y pensar

cómo habría pasado nuestra vida

si las cosas hubieran sucedido

de otra manera. A veces esto ocurre

porque algo nos recuerda ese pasado

o porque se presenta de improviso

una persona que hace mucho tiempo

que no habíamos visto, pero al cabo

esos fantasmas nuestros que dormían

en el desván de la memoria vuelven

al cajón del olvido, pues la vida

es el hoy, la ilusión de cada día

y el sueño del futuro que es posible.

 

V.  K.

domingo, 3 de febrero de 2008

A modo de disculpa

.

Hay veces que las cosas cotidianas
que hacemos normalmente con agrado
se convierten, por virtud del estado
del ánimo de uno, en una carga
y no tendría sentido en esos casos
seguir obrando igual, disimulando
y engañando a la gente, ni siquiera
para darles un gusto, pues sería
tan sólo una mentira y un engaño.


Estas palabras vienen a cuento porque estoy atravesando desde hace unos días una fase complicada en mi vida afectiva y en mi actitud ante la vida y ante mis circunstancias personales. He llegado a hacer de mi blog una parte importante de mi vida y por eso, me resisto a dejarlo a un lado; pero necesito tiempo para aclarar mis ideas y restablecer algunas prioridades. Por eso, quiero pediros disculpas porque algunos habréis notado que llevo ya unos días en que apenas hago mis habituales visitas a los blogs de mis amigos. Estoy intentando retomarlas poco a poco, pero seguiré a un ritmo más lento del normal durante varios días aún, hasta que las cosas se aclaren. Procuraré, sin embargo, seguir publicando aquí mis versos a mi ritmo habitual de un par de entradas por semana. Quiero que nadie se sienta ofendido y que quede claro que sigo sintiendo el mismo cariño de siempre por todos los que venís a leerme. Abrazos y besos a todos.

V. K.

lunes, 9 de abril de 2007

Las cosas como son

Es hermoso notar la vibración interna de un sentimiento fuerte... y a veces es inspirador y hasta terapéutico; por eso me gustó contar y compartir mis sentimientos al acercarse el encuentro con mi hija, a la que hace meses que no veía. Ese encuentro ya se ha producido y fue bien, dadas las circunstancias. Estamos pasando unos días juntos que, como os podéis imaginar, intento aprovechar para recuperar el tiempo perdido. Entiendo vuestra natural curiosidad por conocer más detalles, pero espero que sepáis entenderme si no profundizo en la narración de algo que es demasiado personal e íntimo.

Al margen de la lírica del sentimiento y la emoción del encuentro y el cariño intenso, en la vida real las cosas son complejas y no todo es miel sobre hojuelas. Los besos, las sonrisas, los abrazos, tienen su dosis apropiada y las circunstancias pueden aconsejar no abusar de ellos. A una adolescente que vive lejos de su padre, en un país distinto y con amigos e inquietudes diferentes, no se le puede pedir que tenga una relación de cariño normal hacia su padre y uno ni puede ni debe intentar forzar las cosas.

Por eso quiero deciros que las cosas van bien, dadas las circunstancias, pero no quiero que os engañéis pensando que todo es miel sobre hojuelas ni que estemos flotando en una nube de felicidad... No, simplemente intentamos recuperar el tiempo, entendernos mejor, descubrirnos... aprender a querernos de algún modo. En ese proceso no todo es color de rosa; hay momentos de risa y alegría, pero también desencuentros y dificultades. Eso es la vida y la falta de convivencia crea vacíos que sólo se llenan con mucho amor y paciencia...

En fin, ya me he extendido más de lo que pensaba. De todas formas, quiero agradecer todas las frases de ánimo y apoyo. La vida es más dura que unos versos escritos con cariño y sentimiento y, en todo caso, sabed que estoy feliz y disfrutando mucho de estos días, con todos los matices pero de verdad, estoy contento y creo que las cosas van bien, casi todo lo bien que podía esperar que fueran.

Mi cariño para todos los que estáis ahí,
V.