Cuando le puse el nombre a mi blog no la conocía, pero esta fantástica escultura de Martín Chirino se llama exactamente "Crónica del Viento". La reproduzco aquí como homenaje a ese gran escultor español. Mi queridísima amiga KT diseñó la imagen de la cabecera. Se lo agradezco con todo mi cariño.

Mostrando entradas con la etiqueta peso. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta peso. Mostrar todas las entradas

viernes, 13 de febrero de 2009

Desgana

.



Hay veces, como ahora, 
en que todo resulta complicado. 
El aire se hace denso, las palabras 
se arrastran por mi mente con trabajo, 
la noche pesa, el cuerpo se resiente, 
del trabajo, de las preocupaciones 
y siento que no puedo ni siquiera 
pensar de una manera coherente. 
Tan sólo necesito descansar 
y no hacer nada más 
hasta mañana. 
Buenas noches, espero despertar 
enfrentado a la vida de otra forma, 
que cuando brille el sol 
por la mañana, 
haya pasado ya esta nube negra 
y se despierte mi alma con más ganas 
de vivir y gozar del nuevo día. 



V. K.

martes, 26 de agosto de 2008

Fatiga

.

Por mucho que digamos que la edad
no es más que un número, al pasar los años
el cuerpo, la fatiga, los dolores
de la carne y los huesos nos demuestran
que el tiempo va gastando los tejidos,
los órganos, la sangre y el cerebro
y aunque pensemos con talante joven
y queramos mirar el mundo siempre
con la misma mirada que de niños,
cada vez es más duro, cada día
nos pesa más la vida
y el cansancio del cuerpo.


V. K.

domingo, 13 de julio de 2008

El paso del tiempo

.

No pasan los años sin más, porque al paso
del tiempo notamos las huellas que deja
de forma implacable, seguro en el cuerpo...

También en el alma deja su marca el tiempo:
Se vuelve el espíritu más sosegado,
nos cuesta tomar decisiones que afectan
a nuestro futuro, nos cuesta romper
el ritmo habitual, la rutina marcada,
nos pesan los años, la vida, los sueños
que nunca llegaron a ser realidad...

pero también nos pesan todos esos anhelos
que nos fuimos dejando al transcurrir el tiempo
al borde del camino sin casi darnos cuenta.



V. K.