Después de varios días, de regreso,
vuelvo a encontrarme de nuevo contigo
y brilla tu sonrisa como el sol
en el amanecer de un nuevo día.
El amor que refleja tu mirada
me llena de emoción y de alegría
y el deseo revienta en una inmensa
explosión de ternura cuando dices
que me necesitabas, que soñabas
con el momento dulce de encontrarnos.
Tus labios son la flor que más deseo,
tu piel es el destino de mis besos,
tu cuerpo es el refugio que mis manos
necesitan para sentirse vivas
y me hundiría dichoso ente tus pechos.
Eres mi dulce reina, mi alegría,
mi sueño y mi refugio, mi consuelo
y un soplo de ilusión para mi vida.
V. K.