Como un bello regalo de la vidaen estos días que termina un año
lleno de cambios y emociones bellas
apareces de nuevo por mi vida,
radiante, bella, alegre como siempre.
Tú eres mi diosa de la Luna bella,
eres un canto de amor y alegría
que me hace amar la vida con más fuerza.
Adoro cada punto de tu piel,
de tu rostro sereno, de tu alma
y agradezco con todo el corazón
la dicha que me ofreces
con saber que has guardado mi recuerdo.
Al leer tus palabras, diosa mía
saltó mi corazón dentro del pecho.
Espero que la vida nos permita
encontrarnos muy pronto frente a frente,
poder ver tu sonrisa, tu mirada,
acariciar tu alma y adorarte
como mereces, diosa de mis sueños.
V. K.