Cuando le puse el nombre a mi blog no la conocía, pero esta fantástica escultura de Martín Chirino se llama exactamente "Crónica del Viento". La reproduzco aquí como homenaje a ese gran escultor español. Mi queridísima amiga KT diseñó la imagen de la cabecera. Se lo agradezco con todo mi cariño.

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jueves, 18 de diciembre de 2008

Deseos de Paz

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Paz, palabra rotunda en que no cabe
duda ninguna de lo que significa,
deseo íntimo del alma noble
de todas las personas que merecen
considerarse como civilizadas,
signo claro de buena voluntad,
anhelo grande, sed de libertad,
utopía posible, ansiada meta...
Para ti, para mi, para los otros
es ese mi deseo más querido:
que haya paz en las almas y en la Tierra,
que la gente no luche con la gente,
que logremos al menos encontrar
la forma de acabar con la violencia,
porque el amor es más fuerte que el odio
y la paz más fecunda que la guerra.


V. K.

martes, 17 de junio de 2008

Lo que te doy

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Te doy mi amor, pero no puedo darte
mi vida, mi ilusión, mi libertad.
El amor es entrega, pero nunca
renuncia, sacrificio, ni atadura.

Te doy la luz de mi alegría, quiero
iluminar tu vida y tu esperanza,
pero nunca podría renegar
de mi albedrío y de mi voluntad.

Te doy cariño, risas, compañía,
te doy mi corazón, pero no puedo
renunciar a vivir, ni a ser yo mismo
para que tú me des todo tu amor.


V. K.

sábado, 6 de octubre de 2007

Del amor


Más de una persona de las que leen las palabras que voy dejando aquí para vosotros, mis queridos amigos y compañeros de letras, me ha preguntado o me ha confesado que se pregunta cómo es posible que sea capaz de tratar a tanta gente con tanto cariño, que derrame palabras de amor, a veces tan intensas, a casi todos quienes me visitan.

Lo cierto es que no creo que se trate de nada extraordinario, sobre todo si se tiene en cuenta la forma en que yo entiendo mi relación con las personas y lo que para mí significa la amistad, el amor y el cariño. Cualquiera de estos conceptos son formas distintas de llamar a la afinidad o cercanía espiritual y creo que no es bueno ni honrado ni sincero ponerle límites a esos sentimientos, que son los que hacen que la vida sea bella, agradable y llevadera. Cuando se siente esa cercanía, en cualquiera de sus formas y matices, la única actitud que cabe, según yo lo concibo, es la de expresar los propios sentimientos, dejar fluir la fuerza del cariño, de la ternura, del erotismo, de la pasión, de la amistad o del deseo, dejar que lo que sientes sea notado, palpable y claramente, por aquellos a quienes van destinados esos sentimientos.

No creo en la pareja concebida como una sociedad cerrada y excluyente. No creo que nadie sea dueño de nadie ni tenga derechos exclusivos sobre los sentimientos de otra persona. Creo en la libertad de la persona sin otro límite que el ser sincero e intentar evitar el sufrimiento de las personas a las que queremos. Los celos, aparte de algo estúpido, que sólo consigue aumentar el sufrimiento propio y el de la persona amada, me parecen una intromisión intolerable en la libertad de las personas. Si amas a alguien y ese alguien decide libremente estar con otro, has de entender que esa decisión, te guste o no, es parte de esa persona, de su voluntad soberana y libre y si se la reprochas, no es esa una forma de decirle que la quieres más sino una confesión de que en realidad no la quieres de verdad. Lo único honrado y digno en ese caso es ser consecuente y decir adiós sin reproches.

Por lo demás, pienso que el ser humano tiene una capacidad casi infinita de dar amor a los que le rodean. Fui educado en el cristianismo y estoy convencido de que Jesucristo fue sobre todo un profeta del amor. Hoy en día me considero agnóstico, pues pienso que la actitud más sincera y humilde con respecto a la idea de Dios es no creer a ciegas en algo que realmente no sabemos... aunque tengo una fé ilimitada en el amor y pienso que si hay un ser supremo su esencia no puede ser otra que el propio amor. Ponerle límites sería un sacrilegio.

Todo lo que aquí escribo es una forma de expresaros a todos mi más sincero amor, mi cariño, mi amistad, mi solidaridad y mis sentimientos y como prueba de ello os dejo mis palabras, mis abrazos y mis besos,

V.

jueves, 10 de mayo de 2007

El agujero


Si ya lo sé, me lo han dicho tantas veces...
Salir del agujero es sólo
cuestión de voluntad, de esfuerzo,
pero también es cierto que el problema
cuando el desánimo te asalta
y se apodera de ti
es ese justamente:
que se pierde la fuerza
de voluntad, el ánimo, el impulso
para ponerse en marcha.
Sólo despacio, paso a paso, derribando
la resistencia, la dejadez, la inercia,
con un pequeño esfuerzo cada día
se consigue vencer esa desgana
y poco a poco pero firmemente
recuperar el ritmo de tu vida.

V. K.