Cuando le puse el nombre a mi blog no la conocía, pero esta fantástica escultura de Martín Chirino se llama exactamente "Crónica del Viento". La reproduzco aquí como homenaje a ese gran escultor español. Mi queridísima amiga KT diseñó la imagen de la cabecera. Se lo agradezco con todo mi cariño.

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jueves, 25 de noviembre de 2010

LA VIOLENCIA ABSURDA

Hace ya tiempo que publiqué por primera vez estas líneas, pero dada la fecha que se celebra hoy, creo que nunca está de más el recordarlas.

V. K.



El amor auténtico es la antítesis de la posesividad que genera los celos que a su vez desembocan en la aberración, por desgracia tan frecuente, de agredir y hasta matar a una persona a quien se dice amar. 

Si de verdad somos humanos tenemos que aprender a amar a las personas como son y no a querer hacerlas nuestro mero juguete, por inseguridad, por miedo a la soledad, por querer hacer nuestro a quien amamos, con lo que dejaría de existir lo que amamos, lo suyo que hace que sea quien es.

Por eso, no concibo un amor que limita, somete y aterroriza, sino tan sólo ese amor que nos deja ser como somos...

Como decía Salinas:

"Dame tu libertad.
No quiero tu fatiga,
no, ni tus hojas secas,
tu sueño, ojos cerrados.
Ven a mí desde ti,
no desde tu cansancio
de ti. Quiero sentirla.
Tu libertad me trae,
igual que un viento universal,
un olor de maderas
remotas de tus muebles,
una bandada de visiones
que tú veías
cuando en el colmo de tu libertad
cerrabas ya los ojos..."


(Pedro SALINAS, Razón de Amor)

lunes, 12 de julio de 2010

Orgullo



Pienso a veces  que no tiene sentido
sentirnos orgullosos por el hecho
de haber nacido de unos padres buenos,
de la familia de la que venimos,
del pueblo en que crecimos o del suelo
de nuestra patria o de nuestras raíces.
Al fin y al cabo, pienso, no es motivo
de orgullo aquello que nos viene dado
y que no ha dependido de nosotros,
de nuestro esfuerzo, de nuestro trabajo.

Sin embargo, no somos nada apenas
considerados sólo uno por uno,
reflexiono y comprendo que la clave
está en ese “nosotros” que nos hace
a cada uno parte de algo grande,
de algo que condiciona mi destino
y el tuyo y el de los que nos rodean.
La persona se entiende plenamente
sólo en su circunstancia, como dijo
aquél filósofo nacido en mi tierra,
esa tierra, ese pueblo, esa fecunda
estirpe que me ha hecho lo que soy
y  que me ayuda un día y otro día
a ser mejor y hacer que también sean
felices los demás con quien comparto
la tierra, el pan, la lengua, la cultura.

Ver cómo un grupo de hombres esforzados
conquistan una meta deseada
y difícil con gloria, con esfuerzo,
con trabajo y sabiendo lo que hacen
es siempre placentero y positivo,
pero si forman parte de ese grupo
con quienes compartimos ilusiones
y los sentimos cerca porque vienen
de nuestra misma tierra y nuestra sangre,
si son de nuestra gente, de ese pueblo
en el que hemos nacido, entonces, pienso, 
resulta inevitable el sentimiento
de orgullo y de alegría compartida
incluso aunque sea sólo su proeza
un juego, una pasión, una esperanza.


V. K.

martes, 25 de noviembre de 2008

LA VIOLENCIA ABSURDA

Hace ya tiempo que publiqué por primera vez estas líneas, pero dada la fecha que se celebra hoy, creo que nunca está de más el recordarlas.

V. K.


El amor auténtico es la antítesis de la posesividad que genera los celos que a su vez desembocan en la aberración, por desgracia tan frecuente, de agredir y hasta matar a una persona a quien se dice amar. 

Si de verdad somos humanos tenemos que aprender a amar a las personas como son y no a querer hacerlas nuestro mero juguete, por inseguridad, por miedo a la soledad, por querer hacer nuestro a quien amamos, con lo que dejaría de existir lo que amamos, lo suyo que hace que sea quien es.

Por eso, no concibo un amor que limita, somete y aterroriza, sino tan sólo ese amor que nos deja ser como somos...

Como decía Salinas:

"Dame tu libertad.
No quiero tu fatiga,
no, ni tus hojas secas,
tu sueño, ojos cerrados.
Ven a mí desde ti,
no desde tu cansancio
de ti. Quiero sentirla.
Tu libertad me trae,
igual que un viento universal,
un olor de maderas
remotas de tus muebles,
una bandada de visiones
que tú veías
cuando en el colmo de tu libertad
cerrabas ya los ojos..."