Cuando le puse el nombre a mi blog no la conocía, pero esta fantástica escultura de Martín Chirino se llama exactamente "Crónica del Viento". La reproduzco aquí como homenaje a ese gran escultor español. Mi queridísima amiga KT diseñó la imagen de la cabecera. Se lo agradezco con todo mi cariño.
¿Qué nos queda al final cuando termina el fuego que no cesa, apasionado, de dos cuerpos que piel con piel se abrazan y se exploran sin pausa noche a noche? ¿Cuando termina eso, qué nos queda?
Nos queda un cierto apego, una ternura, un cariño, una cómplice mirada cuándo hay una palabra que dispara ente los dos un único recuerdo fraguado por los días y los años de compartir el pan, la cama, el aire que respiramos juntos cada día.
Nos quedan los recuerdos de esos sueños que nunca fueron realidad, nos resta la certeza rotunda de que nunca llegaremos a ser lo que creímos hace ya tanto tiempo, compañeros de vida hasta el final, hasta la muerte.
Como me duele este frío aquí en mi cama como yo extraño tus besos en madrugada Quisiera dormir amor sobre tus pechos quisiera vivir amor atado a tus huesos
Estas sábanas mi amor están muy frías ven a darme tu calor y arráncame el dolor Yo te quiero compartir toda mi vida te comparto mi cuarto mi cama y todo mi amor
Vente a vivir conmigo amor que mi sábana esta fría vente a vivir conmigo amor que mi cama esta vacía vente a vivir conmigo amor hiriendo a mis sentimientos sabanas frías sin tu amor
Y te cuidaré por siempre y donde quiera te amare como uno quiere a su bandera yo te quiero compartir todo, todo mi amor te comparto mi cuarto mi cama mis besos y todo, todo amor
Vente a vivir conmigo amor vente a vivir conmigo amor vente a vivir conmigo amor
Sabanas frías sin su amor qué dolor, qué dolor, sabanas frías sin su amor qué dolor, qué dolor, sabanas frías sin su amor qué dolor, qué dolor, sabanas frías sin su amor qué dolor, qué dolor...
(Maná)
Siente mi calor
Siente el calor de mi cuerpo, déjame un sitio en tu cama para que no tengas frío entre tus sábanas.
Tu cuarto es mi único anhelo, mi refugio, mi consuelo, el tacto suave y sedoso de tu piel, tus besos húmedos, tu cuerpo, tus dulces pechos, tu sonrisa que ilumina cada sueño, cada paso, cada palabra que digo, cada ilusión que construyo...
Quisiera que llegue el día en que poder compartir la cama, el cuarto, la mesa, la ilusión y la alegría, las tristezas y las penas, las risas y los cansancios, la noche, el amanecer, el sueño, el calor y el frío.
Quisiera que no sintieras nunca más frío en tu cama que tus sábanas guardaran el calor de nuestros cuerpos, de nuestras dulces caricias y que nunca más, mi amor tuvieras que sentir frías tus sábanas y tu cama, que el calor de mi cariño pudiera quedarse siempre en tu cama y en tu cuerpo.