Cuando le puse el nombre a mi blog no la conocía, pero esta fantástica escultura de Martín Chirino se llama exactamente "Crónica del Viento". La reproduzco aquí como homenaje a ese gran escultor español. Mi queridísima amiga KT diseñó la imagen de la cabecera. Se lo agradezco con todo mi cariño.
martes, 31 de agosto de 2010
La muerte inesperada
Hay vidas que se apagan lentamente,
que nos van anunciando poco a poco
la llegada del fin, que nos dan tiempo
a acostumbrarnos antes de que llegue
a la certeza de que no estará
más tiempo a nuestro lado una persona
que nos ha acompañado por la vida.
Hay también otras vidas que terminan
de forma repentina y traicionera,
con el golpe certero, inesperado,
de una muerte violenta o con la súbita
aparición de un mal que se escondía
agazapado dentro de nosotros,
dejándonos vivir sin más problemas.
Hay personas activas, vitalistas,
llenas de vida y alegría, sanas
en apariencia, que de pronto encuentran
un fin inesperado y es entonces
cuando cuesta creer que se termine
una vida que ayer era tan plena…
y al final, aunque el golpe de la muerte
es más seco y más fuerte es también cierto
que nos permite recordar la vida,
la alegría, las risas y los sueños,
la plenitud y el gozo de la vida
y no un final más lento de agonía,
angustia amarga, lágrimas dolor,
tristeza y sufrimiento.
V. K.
sábado, 10 de abril de 2010
Tú puedes ser feliz
Todos podemos ser felices. Nadie,
ni la desgracia ni la enfermedad,
ni la vida con todas sus desdichas,
ni siquiera una muerte inesperada
y cercana a nosotros puede hacer
que perdamos la luz de la esperanza.
Incluso aunque tengamos que pasar
por el dolor más fuerte y sin consuelo,
por la tristeza honda de sentir
que todo se termina en un momento,
nada puede obligarnos a decir
que la felicidad no está al alcance
de nuestras manos y de nuestros sueños.
Vivir, cuando se sabe disfrutar
la dicha y la alegría del momento,
la belleza que está ante nuestros ojos,
el amor, la amistad, la compañía
de aquellos que queremos y nos quieren
es por sí sólo suficiente dicha
y por eso aspirar a ser feliz
es empezar a serlo. Sabes eso,
se ha dicho muchas veces y es muy cierto.
No hay que pensar en la felicidad
como un tesoro que hemos de encontrar,
pues es su propia búsqueda, el camino,
donde hallaremos nuestra recompensa.
V. K.
viernes, 23 de octubre de 2009
Haya paz

Vivimos en un tiempo formidable
en que el progreso nos permite cosas
que hace sólo unos años eran sueños
jamás imaginados. Conseguimos
comunicarnos de una forma mágica
con cualquiera, por lejos que se encuentre
tan fácilmente como si estuviera
al lado de nosotros. Sin embargo,
sigue existiendo el odio irracional
que hace que una persona mate a otra
sólo por ser distinta. Mundo absurdo
este en el que vivimos, que tolera
como algo natural la guerra, el hambre,
la miseria y la muerte de los otros.
Luchemos por crear un mundo justo
en que todos tratemos a la gente
como hermanos que son, pues somos todos
hijos de Gaia, nuestra Madre Tierra.
Consigamos a fuerza de cariño,
de ansias de libertad y de justicia
que terminen las guerras para siempre
y que reine la paz entre los hombres
y mujeres que juntos compartimos
esta Tierra fecunda y generosa.
V. K.
domingo, 2 de agosto de 2009
Vive

En su recuerdo, con dolor
y mi cariño inmenso
para ti, mi reina.
Ella, toda alegría y juventud,
se ha ido y te ha dejado para siempre.
Sin avisar, de golpe y a traición
has perdido la luz y la ilusión
de una vida que apenas empezaba
sus años más hermosos. Cruel, infame,
golpe mortal, destino aciago y negro…
Pero ella vive en el recuerdo vivo
de su sonrisa alegre y su cariño
y del que sienten los que la quisieron.
Nunca será olvidada, dulce amiga,
compañera de sueños. Te acompaño
en el dolor, pero te pido y quiero
que no decaigas y que tengas fuerza.
Recuerda siempre su sonrisa viva,
la luz que había en sus ojos, el sonido
vibrante de su voz y ese cariño
que siempre te mostró. Todo el esfuerzo
que hiciste por hacerla una mujer
no será vano. Es duro, ya lo sé,
pero aunque ya no está, debes seguir viviendo.
V. K.
jueves, 8 de enero de 2009
Ritmos

martes, 10 de junio de 2008
...y al final

¿Qué nos queda al final cuando termina
el fuego que no cesa, apasionado,
de dos cuerpos que piel con piel se abrazan
y se exploran sin pausa noche a noche?
¿Cuando termina eso, qué nos queda?
Nos queda un cierto apego, una ternura,
un cariño, una cómplice mirada
cuándo hay una palabra que dispara
ente los dos un único recuerdo
fraguado por los días y los años
de compartir el pan, la cama, el aire
que respiramos juntos cada día.
Nos quedan los recuerdos de esos sueños
que nunca fueron realidad, nos resta
la certeza rotunda de que nunca
llegaremos a ser lo que creímos
hace ya tanto tiempo, compañeros
de vida hasta el final, hasta la muerte.
V. K.
domingo, 24 de febrero de 2008
Abrázame
sentir la inmensidad de ese cariño
que sé que tienes ahí guardado, dentro,
para librarme de este desaliento
que me está deshaciendo las entrañas.
Abraza mi tristeza, que mi cuerpo
se está muriendo de nostalgia honda
del tacto suave, cálido, amoroso
de tu piel salvadora, mi princesa.
Dame el abrazo que mi alma añora
y que sueña una noche y otra noche.
Ven, abraza mis sueños, mi tristeza,
mi piel, mi desazón y mi deseo.
Abraza mi alma que te necesita,
toma en tus brazos mi desdicha y logra
desterrar mi tristeza y mi añoranza
con un abrazo interminable y tierno.
V. K.
lunes, 4 de junio de 2007
Decepción
La vida nos hace a veces
extrañas jugadas, guiños,
retorcidas piruetas,
espejismos que nos llevan
a pensar que somos algo
distinto de lo que somos
para quienes nos rodean.
Tantas veces, las personas
que creemos que nos quieren
y que estarían dispuestas
a dar todo por nosotros
nos sorprenden y de pronto
ante cualquier contratiempo
nos dan la espalda y nos dejan
sin vacilar ni un momento
tirados en la cuneta...
Hay que ver lo triste que es
cuando se pierde un amigo
porque por un accidente
o por una enfermedad
encuentra el fin de su vida...
pero más triste es aún
quedarte sin un amigo
porque ante una circunstancia
te encuentras con que no es
amigo aquel que creías,
que aquel en quien confiabas
no era en realidad tu amigo.
V.K.
miércoles, 14 de febrero de 2007
Siento tu alma
que ya no sé si siento lo que siento
o siento la tristeza de tu frente.
Tu dolor es tan tuyo como mío;
tuyo es mi corazón. Yo ya no puedo
decirte que te quiero, decir que nada tengo,
porque no sé si vivo o estoy muerto.
Sólo sé la tristeza de tu pena,
el dolor de la herida de tu vena,
la alegría del labio con que ríes,
y el amor de la fuerza con que quieres.
Vivo la soledad del gesto con que sientes,
la duda del dilema en el que vives,
siento la inspiración del verso que tú escribes
y tirito tu miedo con mis dientes.
Porque el dolor de tu alma lo tengo tan adentro
que ya no sé si siento lo que siento,
o la tristeza siento de tu frente.
No sé si sé sentir, no sé decirte
si tengo el alma alegre o estoy triste;
si mi pena es mi pena o es mi vida,
si está abierta la llaga de mi herida,
si me emociono yo cuando te veo
o lloras tú por ver cómo te quiero;
no sé si es que estoy solo cuando lloras
o lloro cuando sé que tú estás sola.
Mi corazón es tuyo. Ya no puedo
decir que tengo nada, decirte que te quiero,
pues no sé si estoy vivo o si me muero.


