Cuando le puse el nombre a mi blog no la conocía, pero esta fantástica escultura de Martín Chirino se llama exactamente "Crónica del Viento". La reproduzco aquí como homenaje a ese gran escultor español. Mi queridísima amiga KT diseñó la imagen de la cabecera. Se lo agradezco con todo mi cariño.

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sábado, 20 de febrero de 2010

Tú puedes ayudar

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Todos hemos notado ese temblor del alma

y hemos sentido dentro el dolor de esos niños

de mirada perdida, vagando entre las ruinas

de lo que fue su casa, su barrio, su familia.

Nos parece imposible aunque es nuestro deseo

ayudar a esa gente, tocada por los golpes

de la inmensa desgracia de haber perdido todo,

de sentirse ignorados, arruinados, heridos;

pero todos podemos hacer algo por ellos,

porque somos hermanos, porque tenemos alma,

porque en el corazón sentimos la tristeza

de los seres humanos a los que el cruel destino

les ha desposeído, dejado abandonados

en medio de las ruinas de lo que fue su vida.

Cada uno aportando lo que puede y unidos

pondremos entre todos nuestros granos de arena

para que vuelva pronto la dicha, la alegría,

la sonrisa a la cara de ese niño que sueña

con un futuro lleno de vida y alegría.



V. K.

Amigos y amigas: Como muchos sabéis, un grupo de escritores y artistas nos hemos unido para hacer un "Libro Solidario" para las víctimas del terremoto de Haití. Ese libro es ya una realidad. Hemos sentido en nuestras propias carnes el sufrimiento de tanto niño enfermo, hambriento, mutilado, de tanta gente sencilla que de la noche a la mañana ha perdido su casa, su familia, todo lo que tenía... Una gran cantidad de personas han contribuido ya para intentar aliviar todo ese sufrimiento. La iniciativa, espontánea, generosa, de hacer este libro, un libro bello, con narraciones, imágenes y poemas que rebosan humanidad, un libro con corazón, hecho de amor, es nuestra forma de poner un granito de arena para ayudar en una tarea, la de reconstruir un país, alimentar, vestir y dar cobijo a tantas personas desposeídas.

Ese gesto de solidaridad humana sólo dará su fruto y tendrá sentido si se consigue recaudar un volumen importante de fondos y por ello, quiero pediros que aportéis vuestro granito de arena. Existen muchas formas de ayudar, para todos, sin importar su nivel económico.

- La forma más sencilla es descargar el libro en su versión electrónica, lo que puede conseguirse con sólo enviar un mensaje de texto (SMS) a un precio tan bajo como poco más de 1 euro (en dólares americanos, menos de 1.40).

- También existen dos versiones en papel. Una a todo color, a un precio de 40,01€ (menos de $55) y otra en blanco y negro, por 13,95€ (menos de $20). En este caso hay que sumar los gastos de envío, que varían según el país de destino.

- Tanto si se hace la compra, como si no, sería deseable y muy de agradecer que todos compartieran en sus blogs y redes sociales y/o enviaran a sus amigos este enlace, en el que se explican estas y otras formas de contribuir al proyecto solidario:

http://www.librovirtual.org/librosolidario.php

haiti_banner

Confío en que vuestro buen corazón, amigos queridos, se demuestre con hechos. Sé que puedo confiar en que entre todos lograremos que este esfuerzo solidario y tan humano sea todo un éxito. De corazón, en la esperanza de lograr vuestra ayuda, os agradezco de antemano vuestra generosidad.

Con cariño,

V. K.

martes, 13 de mayo de 2008

La magia de tu cuerpo

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La magia prodigiosa de tu cuerpo
despierta mi pasión y mi ternura,
me hace sentirme vivo, reanimar
la vida y la alegría de mi sangre,
pero es también un bálsamo que cura
las heridas más hondas de mi alma.

La belleza traviesa de tus curvas
cuando provocan mi deseo intenso
es a la vez la luz que me ilumina
y el fuego que me quema cada punto
ardiente de mi piel al poseerte.

Amo la gracia viva en tu sonrisa
y el gesto insinuante de tus manos
al descubrir la gloria de tus pechos.
Adoro la ternura de tus ojos,
y el volcán encendido de tu sexo.


V. K.

miércoles, 19 de marzo de 2008

Todavía nos queda... la esperanza

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¿Recuerdas, dulce niña? No hace mucho
te ofrecía palabras de consuelo.
Te decía que quería regar
con cariño la flor de tu esperanza
para que tu futuro ante tus ojos
brillara alimentado con el soplo
claro y brillante del cariño tierno
que siempre te dedico y te regalo
dibujando sonrisas en tus labios
cicatrizando heridas de tu alma.

Hoy me has contado lo que estás pasando
y la angustia más negra me ha inundado
porque sé lo difícil que es el miedo,
la duda más profunda ante las cosas
que normalmente damos por sentadas
y que de pronto no sabemos claro
el sentido que tienen, pues dudamos
del tiempo mismo y del futuro incluso
al ver lo frágil que es la misma vida
y la poca certeza que tenemos
de si hemos de seguir vivos mañana.

Sólo puedo decirte, dulce niña,
que sigo aquí a tu lado, alimentando
lo que nos queda siempre, la esperanza.
Por eso nuevamente yo te pido:
Deja que entre la luz por las ventanas,
lucha con toda el alma y con las fuerzas
de la ilusión que quiero transmitirte
para que todo acabe bien y pronto
y pueda ser yo aún quien traiga flores
a todos los rincones de tu casa,
dedicarte de nuevo con cariño
mis versos más sinceros,
para que nazca en ti la más bella esperanza
para que pueda mirarte con mis ojos,
besar tus labios y acariciar tu cuerpo,
tu ilusión y tu alma.

V. K.

lunes, 16 de abril de 2007

Noche

Ya cae la noche, ya se despiertan
mis percepciones y mis ideas...
Te necesito, noche, como un mar
tranquilo en el que ahogar toda la angustia
del día que termina. Por la noche
revivo, pienso, escribo, me renuevo.
La noche es como un bálsamo que cura
las heridas del alma, las angustias
y los disgustos que me trae el día.


V.K.

miércoles, 14 de febrero de 2007

Siento tu alma

Tengo el dolor de tu alma tan adentro
que ya no sé si siento lo que siento
o siento la tristeza de tu frente.

Tu dolor es tan tuyo como mío;
tuyo es mi corazón. Yo ya no puedo
decirte que te quiero, decir que nada tengo,
porque no sé si vivo o estoy muerto.

Sólo sé la tristeza de tu pena,
el dolor de la herida de tu vena,
la alegría del labio con que ríes,
y el amor de la fuerza con que quieres.

Vivo la soledad del gesto con que sientes,
la duda del dilema en el que vives,
siento la inspiración del verso que tú escribes
y tirito tu miedo con mis dientes.

Porque el dolor de tu alma lo tengo tan adentro
que ya no sé si siento lo que siento,
o la tristeza siento de tu frente.

No sé si sé sentir, no sé decirte
si tengo el alma alegre o estoy triste;
si mi pena es mi pena o es mi vida,
si está abierta la llaga de mi herida,
si me emociono yo cuando te veo
o lloras tú por ver cómo te quiero;
no sé si es que estoy solo cuando lloras
o lloro cuando sé que tú estás sola.

Mi corazón es tuyo. Ya no puedo
decir que tengo nada, decirte que te quiero,
pues no sé si estoy vivo o si me muero.