
Necesito tu piel, el movimiento
seductor e insinuante de tu cuerpo.
Me hacen falta las curvas de tus pechos,
tus piernas que se abren ofreciendo
el más dulce tesoro, tengo ganas
de esa mirada tuya que rezuma
pasión, deseo, sentimientos tiernos.
Quiero verte y tenerte entre esas sábanas
que tienen tu perfume y que te arropan
abrigando tus sueños. Te deseo
y tu sonrisa ilumina mi alma
de noche y cada día cuando cierro
los ojos e imagino un nuevo abrazo,
el beso de tus labios, el cariño
infinito y sensual de tus caricias
y el brillo de tus ojos. Mi deseo
imagina mil formas de tocarte,
de acariciar sin cese, lentamente,
tu piel, destino necesario y dulce
de todos mis abrazos y mis besos.
V. K.

