Cuando le puse el nombre a mi blog no la conocía, pero esta fantástica escultura de Martín Chirino se llama exactamente "Crónica del Viento". La reproduzco aquí como homenaje a ese gran escultor español. Mi queridísima amiga KT diseñó la imagen de la cabecera. Se lo agradezco con todo mi cariño.

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sábado, 8 de diciembre de 2012

Necesito tu piel




Necesito sentir la caricia del roce
de tu piel en mi piel, de tu labio en mi labio.
Anhelo el tacto suave de tu pelo en mi mano,
la rotunda firmeza de tu cálido pecho.
Me excita hasta el recuerdo del jugoso tesoro
que guardas para mi debajo de tu vientre
lleno de aromas cálidos y de ardiente deseo.
Me puede la ternura de tus ojos oscuros,
la rosada armonía de tus labios ardientes,
el recorrido firme de tu mano en mi piel,
el suspiro de gozo al alcanzar el cielo
y la paz que me invade después de haber sentido
el gozo de tenerte, de saber que me tienes.


V. K.

martes, 14 de diciembre de 2010

Me hace falta




Me hace falta la luz de tus ojos mirando,
el resplandor brillante de tu sonrisa franca.
Necesito saber que sientes todavía
el deseo voraz de tenerme en tus brazos.
Siento la ausencia larga de tu caricia suave,
de tu mirada dulce, de tu pasión cercana.
Tengo nostalgia y ansia de tu cuerpo rotundo,
de tu pecho vibrante, de tus brazos abiertos,
de tus palabras claras, de tus besos osados.
Necesito la suave textura de tu piel,
el deseo en tus ojos, el cariño de tu alma.
Extraño la caricia serena y sosegada,
la palabra de ánimo, la mirada de aliento,
y necesito ver tu clímax desatado,
el palpitar del sexo, el huracán del gozo,
de tu gozo y el mío, gozándonos, bebiéndonos
sintiéndonos y dándonos, pasión, placer, cariño,
serenidad y aliento en el cuerpo y el alma.


V. K.

lunes, 20 de septiembre de 2010

El cariño tranquilo



Con los años se calman los ardores
de la pasión y el fuego alborotado,
el entusiasmo juvenil y ardiente
del sexo y del placer le cede el paso
a otra forma de amor más reposada,  
a un cariño profundo y sosegado,
al goce de las horas y los días
de compañía y de descanso amable.
Ese cariño manso y sin urgencias
no tiene el fuego apasionado, intenso
de la pasión ardiente y desatada, 
pero es amor también, amor profundo,
amor que va ya más allá del mero
disfrute de la piel y del abrazo,
amor que nace de la cercanía
de las mentes unidas por la vida
y por tantos recuerdos compartidos
y por la unión profunda de las almas.



V.  K.

jueves, 26 de junio de 2008

Verano

.

La luz, el aire, la naturaleza
toda entera se enciende y se convierte
en fuego, incandescente y luminoso.
El ritmo de la vida se transforma
en un paso calmado, más tranquilo
a la vez que la sangre se acelera
y la pasión revive y toma fuerza
iluminando el ansia y el deseo.

Al tiempo que la fruta y la cosecha
madura y se recoge de la tierra,
la piel nos pide el roce de otra piel,
nuestro sexo nos pide el complemento
que le da su sentido y su destino,
el fuego busca el fuego y cada cuerpo
busca su natural acoplamiento
en brazos de otro cuerpo.


V. K.

martes, 13 de mayo de 2008

La magia de tu cuerpo

.


La magia prodigiosa de tu cuerpo
despierta mi pasión y mi ternura,
me hace sentirme vivo, reanimar
la vida y la alegría de mi sangre,
pero es también un bálsamo que cura
las heridas más hondas de mi alma.

La belleza traviesa de tus curvas
cuando provocan mi deseo intenso
es a la vez la luz que me ilumina
y el fuego que me quema cada punto
ardiente de mi piel al poseerte.

Amo la gracia viva en tu sonrisa
y el gesto insinuante de tus manos
al descubrir la gloria de tus pechos.
Adoro la ternura de tus ojos,
y el volcán encendido de tu sexo.


V. K.

lunes, 17 de diciembre de 2007

Perdido


Aprenderé el camino de memoria,
cada brizna de hierba, cada grano
de arena que me lleve hasta ese gozo
de perderme en tus muslos, en tus brazos.
Frotaré con mi piel tu piel morena
desde arriba hasta abajo, deteniendo
tus suspiros inquietos al llegar
al triángulo gozoso de tu cueva
ardiente y húmeda, de verticales labios
que esconde tu tesoro más preciado.

Mi lengua será complice del grito
ahogado de tu cuerpo al recorrerte
el vientre, el cuello, los muslos y los labios
y morderé tu mente con mis dientes
y tocaré el desnudo de tu cuerpo
con mis manos inquietas
hasta saciar la fuente de tu gozo
perdido entre tus sábanas.

V. K.

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Cansado

.

Estoy cansado ya de que no estés
aquí, a mi lado, de tenerte lejos,
de tener que soñarte cada noche,
imaginar tu piel cada mañana,
inventarme el sabor de cada beso...
Me cuesta acostumbrarme a no poder
acariciar tu piel del mismo modo
que acaricio tu imagen, tus palabras,
que pienso en el milagro de tus ojos
que percibo el prodigio fabuloso
de tu dulce sonrisa, de tus gestos.
Sueño con el momento de abrazarte,
de acariciar tu pelo, de besarte,
de sentir el perfume de tu piel,
el sabor de tus labios, de tu sexo...
Necesito sentirte, respirarte,
comerte, penetrarte, disfrutarte
sin medida y sin límite de tiempo.

V. K.

viernes, 23 de noviembre de 2007

ENCENDIDO

.

Tú enciendes mi pasión cuando me miras
y me haces descubrir mi esencia oculta,
abres el manantial de mi deseo más cálido y secreto
y me haces ser esclavo de mis sueños.

Deslizo cada dedo por tu piel hasta tocar
la fuente de deseos de tu sexo
y me ahogo en un mar de sensaciones,
bailando piel con piel seducido y poseso,
cautivado, saciado por tus besos,
fascinado por tu alma y por la fuerza
infinita y abrupta de tu cuerpo.

Mis manos acarician incansables
el indecible aroma de tus pechos
y mi respiración quiere inhalarte
y alimentar mi sangre con tu aliento,
temblar con tus suspiros, estremecerse en besos
y recorrer tu lengua, tu garganta y tu vientre,
sumergir la mirada en tus ojos abiertos
y perder el sentido escuchando tu voz
cuando rompe el silencio.

V. K.

miércoles, 12 de septiembre de 2007

Tu Piel





Intento imaginar la sensación del tacto
del roce de tu piel al recorrer mis dedos
los rincones oscuros, secretos de tu cuerpo.
La textura sedosa de tu pelo en la espalda,
el roce de tus labios, el calor de tu aliento.

Necesito tu piel abrasando mis labios
mientras ellos recorren la curva de tus pechos,
desfallezco soñando la humedad de tu sexo,
tus manos que recorren mi cuerpo y el sonido
de tu voz susurrando en mi oído, pidiendo
que te llene de gozo las entrañas por dentro
con tu piel en mi piel, con mi cuerpo en tu cuerpo.


V. K.

jueves, 24 de mayo de 2007

Volar


Quiero lanzarme al viento, abrir mis alas
y navegar en brazos del deseo,
dejarme acariciar por los alisios
y llegar a tus brazos, dulce amiga.

Siento el impulso ardiente de la carne
latiendo, firme, tenso, bajo el vientre
y adivino el deseo en tus pupilas
cuando cierro los ojos y me dejo
llevar, flotar, volar, ligero, ingrávido
impulsado tan sólo por el viento
de la pasión ardiente que tus labios
atesoran intacta para mí. Despacio,
el tiempo suspendido en el deseo,
con los ojos cerrados y en silencio,
el viento de la noche me transporta
a tu lecho revuelto y perfumado
por la humedad de tu deseo intenso.

Yo me dejo arrastrar sin resistencia,
sin miedo y olvidado ya del mundo
a la oscura caverna de tu sexo
y me entrego al placer sin una duda
consciente de que el tacto de tu piel
es para mí ahora mismo
la única esperanza que me queda
de sentirme vivir, de ser real
y salir de la rueda interminable
de mi cansada y sórdida existencia.

V.K.

jueves, 26 de abril de 2007

Deseo

Quiero ir despacio recorriendo lenta,
inexorablemente,
toda la geografía de tu piel
rozando cada poro
apenas con las yemas de mis dedos.

Necesito
deslizar poco a poco la punta de mi lengua
por tu cuello y llegar a tus orejas
y recorrer sus recovecos
sólo rozando suave, dulcemente
cada milímetro, enredar mis dedos
en tus cabellos
y acariciar la piel de tu cabeza
separando uno a uno cada pelo
mientras mi lengua, siempre muy despacio
apenas roza la areola de tus pechos.

Quiero bajar después muy lentamente
y descubrir rozando suavemente
con mis dedos tu vientre
y dejarles que luego, temblorosos
acaricien apenas los labios de tu sexo.
Deseo
revolcarme rodeando tu cintura
y recorrer tu cuerpo, piel con piel,
por delante y detrás,
sentir
la redondez turgente de tus nalgas
y tus pechos vibrantes y dejar
que tus piernas me aprieten hacia ti
y penetrar tu cueva lentamente
sin prisas, sin apuros,
teniendo todo el tiempo.

Mi deseo
imagina el aroma de tu piel
y a veces enloquezco de pensarlo
de imaginar tu piel, suave y amable,
vibrando con el roce de la mía,
pero al final
es un deseo tranquilo
capaz de imaginar, soñar tu cuerpo
y de esperar el tiempo necesario
en la seguridad inexorable
de que todo será
como tiene que ser
cuando sea necesario.

V.K.