
Me hace falta la luz de tu sonrisa
que ilumina mis sueños. Necesito
el brillo de tus ojos, que me guía
y mantiene despierta la ilusión
de seguir adelante cada día.
Sueño con tus caricias cada noche,
con el perfume suave de tu cuerpo,
con el roce vibrante y jubiloso
de tu piel del color de la canela.
Tus labios son el fruto que despierta
el apetito de mi alma. Vuela
mi espíritu llevado por el sueño
de abrazarme a tu cuerpo, deseado
destino inexorable de mis besos.
V. K.


