Esta es la entrada número 100 de mi "Crónica del Viento". En pocos días hará un año que mantengo, con una regularidad que nunca pensé que alcanzaría, este espacio de palabras, de sentimientos y de ideas al viento. Cuando inicié esta aventura, no podía imaginar que en sólo un año iba a conocer a tanta gente maravillosa ni que iba a llegar a compartir tantas cosas con tantas personas. No quiero aburriros con cifras ni con balances, sino tan sólo agradecer una vez más a tantas personas bellas que me visitan su presencia constante, su cariño y sus palabras, que me confortan siempre y me acompañan. Pienso que la mejor manera es haciendo lo que habéis logrado convencerme de que sé hacer, que es escribir versos. A todos y a cada uno, sin excepción, os dedico lo que sigue:
Amigos del VientoComo estrellas que brillan en el cielo azabache
de la noche serena de un día tibio y claro
de una azul primavera que anuncia un gran verano,
cada visita y cada palabra que me dejan
mis amigos del viento brillan en mi alma.
Acompañan mis noches de insomnio y de tristeza,
hacen mi soledad tan sólo una metáfora
y me ofrecen su afecto, su cariño, su aliento
y hacen que sienta algo nunca sentido antes,
que note que hay personas para quienes la vida
es más bella y completa leyendo mis palabras.
Yo me siento orgulloso cada vez que me dicen
que mi voz les ayuda a entender su propia alma
y eso es sin duda alguna para mi alma y mi pluma
el mayor incentivo para seguir creando,
para dejar día a día, semana tras semana,
mes a mes, año a año, mis palabras rimadas
al viento de la noche, con el cielo plagado
de las bellas estrellas que vienen cada día
a este rincón del viento donde tengo mi casa.
V. K.