
Es bella la pasión y el arrebato
del enamoramiento apasionado,
pero el amor no es necesariamente
una explosión violenta y desatada.
También existe un ritmo más tranquilo
en que el cariño tierno se reposa
y dulcemente goza del amado.
Yo te ofrezco un amor que es a la vez
amistad y cariño. Te deseo
ardientemente, no lo dudes nunca.
Sueño con la caricia de tu piel,
con el ardiente beso de tus labios,
pero también me hace gozar la luz
de tu sonrisa clara, de tus ojos
y puedo disfrutar tranquilamente,
sin prisas, sin angustias, sin recelos,
de tu cariño firme y generoso,
de tu amistad sincera y tus palabras,
siempre dulces y suaves, siempre tiernas.
V. K.































